LA LUNA EN UNA NOCHE LLUVIOSA 10
Kanon y Saki fueron abordadas por Hamaoka, una estudiante de segundo año, miembro del club de fotografía. Con una mirada casi suplicante, Hamaoka les pidió que posaran como modelos para una competencia fotográfica. Kanon, inicialmente decidida a rechazar la propuesta, le preguntó: “¿Por qué quieres fotografiarnos? ¿Qué buscas en Saki y en mí?”
Ante esto, Hamaoka responde con una sinceridad alarmante. Sus palabras, limpias y directas, fueron suficientes para estremecer el escéptico corazón de Kanon. Después de escuchar el conmovedor recital de piano de Saki, su antigua profesora y la mamá de Kanon le aconsejan, a la joven pianista, ingresar a un colegio de música. Y justo cuando Saki comenzaba a imaginar el futuro que se abría ante ella, la presencia de Kanon inundó su mente...
Lo que no se puede ver y lo que no se puede reemplazar entre dos chicas.